British Sea Power es una de mis bandas favoritas y hace pocos días, 18 de Mayo para ser exactos, han lanzado su último y más ambicioso proyecto: la musicalización de la película Man of Aran.
Esta película, que data del lejano año 1934, cuenta la historia de los habitantes de una lejana isla, que arriesgan su vida cazando amenazantes tiburones y trabajando la tierra para sobrevivir en un mundo sombrío y, a la vez, esperanzador.
El soundtrack que han diseñado para este proyecto contiene piezas musicales especialmente diseñadas para la película, nuevas versiones para True Adventures, The Great Skua y North Hanging Rock, además del cover del tema de Jeff Alexanders, Come Wander With Me, este último elegido como single promocional y que ya cuenta con su video y que a continuación comparto con ustedes.
Estuve tentado de llamar a este artículo “las mejores canciones del 2008″, pero no hay que pecar de soberbio en un tema en el cual la subjetividad florece muy por encima de la dermis. Este es un análisis que venía haciendo desde hace unas semanas, derivado por contestar la pregunta de qué canciones me dejaron algo más que el simple hecho de tenerlas con el contador casi en infinito en el iPod, obviando si fueron singles, promocionales o eran la última canción del disco.
Muchos ya sabrán, si han seguido este blog a través de los años que lleva en línea, que me fascina todo aquel experimento que salga de la norma, pero tampoco me cierro en absoluto a los sonidos clásicos y a veces exageradamente ‘poperos’ que se puede encontrar hoy en día y esta lista representa fielmente cada uno de los aspectos que busco en una canción.
Los invito a tomar atención a los temas que les presento, para nada pretendo ser quién defina qué es mejor o no, sólo quiero mostrar los temas que más dejaron su huella en mí, en especial los tres primeros de la lista, no porque sean obras maestras, más bien porque encierran el contraste, los cambios y matices que creo, firmemente, deben componer un tema, pasando por un variopinto de sensaciones que terminan de la forma menos lógica posible: la psicodelia me mata y mi gran número uno de este año, MGMT, es una muestra de ello, un final que es la envidia de cualquier banda progresiva que se enorgullece de serlo o el tema que he elegido de Of Montreal, con un final delirante que recuerda inmediatamente la etapa más “alucinativa” de The Beatles. En fin, hay de todo, sólo disfruten…