El pasado mes de Enero se ha conmemorado los 50 años del nacimiento de uno de los sellos discográficos más importantes de la historia de la música, Motown, un proyecto de negocio que rozó fortuitamente la lucha contra la segregación social que existía en la Norteamérica de aquellos años, un símbolo de la lucha de las minorías afroamericanas por devolver el sitial de su música usurpada por quienes tenían el control de las grandes compañías discográficas, los “blancos”.
Este verano he estado escribiendo un dossier para Super45 que resume la historia de Motown y su trascendencia más allá de la industria musical. Por ello me he tomado la libertadad de elegir, a mi entender, los 5 mejores discos de este sello discográfico, como una manera de adelanto del artículo, que espero que el editor apruebe.
What’s Going On – Marvin Gaye (1971)
Considerada la obra cumbre de Gaye, es una pieza maestra tanto por su sonido como por el concepto que lleva por dentro, una obra llena de crítica social hacia las políticas de medioambiente, la corrupción y la guerra de Vietnam. La historia dice que Berry Gordy Jr., regente de Motown, tenía miedo del dudoso éxito que pudiese tener este nuevo trabajo de Gaye, por lo tanto planificó un boicot que no sirvió en absoluto al ver el éxito en el que se convirtió.
Innervisions – Stevie Wonder (1973)
Seguramente la mayoría compartirá que esta placa es una de las tantas obras maestras que compuso Stevie Wonder para Motown. Pero Innervisions tiene un dejo especial, es el trabajo más suspicaz que haya compuesto, y que tiene un tono universal y atemporal, con una aguda reflexión político-social pero a su vez romántico y sensato. Temas como “Jesus Children Of America”, “Higher Ground” y “Doncha Worry Bout A Thing” forman parte de un legado único de un artista singular e inigualable.
Reach Out – The Four Tops (1967)
Esta placa representa toda la maquinaria de éxitos que era Motown, fue la última gran obra realizada por el trío de compositores formado por los hermanos Holland y Lamont Dozier, quienes confeccionan un disco a la medida de las innegables capacidades vocales de estos artistas, especialmente Levi Stubbs, quienes manejan magistralmente una obra llena de experimentos, creando una estructura musical extremadamente interesante. Un imperdible sin lugar a dudas.
Make It Happen – Smokey Robinson & The Miracles (1967)
Motown estaba en la cima de su creatividad en el año 1967. Smokey Robinson era sin dudas uno de los mejores compositores del sello, y preparó junto a su banda un obra llena de hits. Para quien escribe esta es su obra prima, con temas como “Tears Of A Clown” que demuestran el prolijo trabajo de grabación que realizaron, lleno de acertados manejos de orquestación y con fuerte tenor hacia la figura de un Smokey Robinson transformado como el mejor de los crooners de la época.
Where Did Our Love Go?- The Supremes (1964)
En esta lista no podían faltar. Este trío de mujeres entregaron a Motown una extensa lista de éxitos, transformándose pronto en las favoritas de la compañía, especialmente la figura de la innigualable Diana Ross. Este disco ayudó a definir lo que sería el ’sonido de la joven América’ bajo originales arreglos musicales que para la época fue una completa revolución.

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Notablísimo. Concuerdo con los comentarios sobre #01, el #04 y el #05, ja. Y espero con ansias el artículo.
muy jugado Jarsonic! buenisima selección. Un pecado que no tenga todos esos discos (salvo el de Marvin), por qué no te pandeas el resto? GRACIAS!
PD. ahí si?
Así está bien Don Rodrigo.
Dame un poco de tiempo para “pandear” los discos, ya sabes, esto de ser padre me toma un poco de tiempo…
Saludos a todos quienes siguen por acá.
[...] a definir a los mejores discos de un sello tan prolífico como fue Stax. Al igual que lo hice con Motown, a propósito de su 50 aniversario, pretendo poder lograr el mismo efecto y recordar visiones del [...]